Mireia Coromina «Amarar»

“Trabajo en mi huerto, me ocupo de mi barco, es decir, de la tela que estoy terminando, como un buen obrero y deseando cosas simples...” Dalí

La acción-instalación que presento parte de las imágenes evocadas por los textos autobiográficos de Dalí, donde trascender la realidad tangible se logra a través del vínculo directo entre la creación, el paisaje y el entorno de la Casa de Portlligat.

Utilizo el tejido como material, estableciendo una relación directa con el lienzo de sus pinturas, con las velas de los barcos presentes en el lugar, con las telas para recoger aceitunas o con las redes de pesca. Se trata de un tejido blanco con las mismas medidas del cuadro La Madonna de Portlligat pintado por Dalí en 1950, donde Gala se transforma en Madonna. Este tejido también evoca el vestido de la Madonna y la tela plegada sobre el altar representadas en la obra.

El tejido se sumergirá en el mar de Portlligat para registrar la huella del lugar a través del contacto directo entre ambas superficies. El lienzo, la tela, la red y el tejido funcionan como superficie que registra el paisaje de Portlligat como matriz: “No puedo separarme de este cielo, de este mar, de estas rocas; estoy ligado para siempre a Portlligat, donde he definido todas mis verdades más sinceras y mis raíces.”El lugar se convierte así en superficie y materia de la práctica artística.


Créditos
Texto: Mireia Coromina
Fotografía: OPR